De Rascafría al puerto de los Cotos con vuelta por la Angostura y con visita al tejo milenario de Barondillo 22-10-2017

DATOS DE LA RUTA


HORA DE SALIDA: 08:39
HORA DE LLEGADA: 12:21
TIEMPO DE PEDALEO: 03:39
TIEMPO TOTAL EMPLEADO: 03:42
DISTANCIA RECORRIDA: 39.9 Kms.
TEMPERATURA MEDIA: 9 ºC ( mín.: -1 ºC máx.: 15 ºC ).
SENTIDO DE REALIZACIÓN: habitual

OBSERVACIONES: Caídas sin consecuencias graves. Mucho retraso por dos incidencias seguidas en la bajada.
Vídeo grabado por Flu

Ver descripción de la ruta realizada
Ver mapa del recorrido realizado
Ver perfil del recorrido realizado
Ver informe IBP
Descargar track de GPS

ASISTENTES: (17)

 

Ver perfil del ciclista
Adolfo
Ver perfil del ciclista
Ángel
pinchazo
Ver perfil del ciclista
David Verdes
caida
Ver perfil del ciclista
Emilio
caida
Ver perfil del ciclista
Flu
Ver perfil del ciclista
Gonzalo Delgado
Ver perfil del ciclista
Goyo
pinchazo
Ver perfil del ciclista
Javi Iglesias
Ver perfil del ciclista
Javi Ignacio
caida
Ver perfil del ciclista
Javi Sánchez
Ver perfil del ciclista
Juan
Ver perfil del ciclista
Juan Pablo
caidacaida
Ver perfil del ciclista
Manuel Díaz
Ver perfil del ciclista
Marcos
Ver perfil del ciclista
Rafa García
Ver perfil del ciclista
Víctor
caida
Ver perfil del ciclista
Waka

caídas en la ruta: (6)

pinchazos en la ruta: (2)

averías en la ruta: (0)

Un grupo de coches llegó a Rascafría sobre las 8 hrs del domingo, en esos momentos solo gente que vivía del campo se había levantado y había comenzado el que sería un dia de domingo de buen tiempo. Aparcaron en fila junto al restaurante chiringito habitual y comenzaron a prepararse para salir con sus bicicletas. Desde hacía varios años la mayor parte de los componentes de este heterogéneo grupo había emprendido una evolución silenciosa hacia el carbono y todos ellos habían cambiado su inicial bicicleta por otra de geometría y componentes actuales. Todos menos al que llamaban “Alcalde” que seguía manteniendo la misma montura con la que hace más de 10 años le conocían. Esa bicicleta sería digna precursora de las rutas clásicas de MTB que tardarían unos cuantos lustros en surgir puesto que el ciclismo de montaña era todavía muy joven y carecía de la épica que poseía la carretera cuyas delgadas estructuras existían y competían en pistas polvorientas, mucho antes que existiesen carreteras.

De repente sucedió lo inesperado, una bicicleta había desaparecido, e inevitablemente era la clásica del alcalde. Todos nos alarmamos pero por fin el pinche alcalde se percató de donde la había dejado por lo que el grupo pudo abandonar Rascafría por el camino del Paular sintiendo el acerado frio de la mañana sobre sus cuerpos a pesar de no hacer ni frio ni calor, es decir 0 ºC.

Una vez en El Paular y pasada la carretera dio comienzo la pista de subida por la ladera derecha de la montaña. Como ya era habitual el bien compacto grupo de abecerrados escaladores marcaron un fuerte ritmo de subida pero en esta ocasión iba a tener un desenlace completamente diferente al habitual  ¡un rayo atravesó el grupo!. Si, un hombre nuevo, Juan Manuel, amiguete de gestas de Gonzalo, exhibió una tecnología ya conocida pero de concepto dinámico nuevo, la propulsión electromagnética que uniendo estas dos fuerzas básicas anuló prácticamente la tercera, la gravedad, y dejó en espera pero con determinación desafiar la cuarta,  la fuerza nuclear, posiblemente en una próxima salida.

Una vez descansado en la pradera el grupo había de bajar por la trialera hacia la carretera pero se encontró con la sorpresa de una enorme herida en el bosque, un nuevo Tunguska en el Guadarrama, la senda había desaparecido y los árboles estaban talados, abatidos, arrancados. Se infirió que una devastadora explotación forestal, posiblemente de la empresa belga del Paular, había querido traer de nuevo el infierno a la Tierra, como ya hiciese hace más de un siglo en el Congo, pero esta vez lo hicieron con máquinas, que duda cabe.

Los hombres “rosa de los vientos” del grupo hablaron de encontrar un camino directo hasta el Puerto de Cotos, sin bajar a la carretera, lo que pareció no muy complicado puesto que existiría una senda directa que figura en diferentes mapas consultados pero por antiguos no han sido implementados en los GPS.

En Cotos aprovechó el grupo a dividirse, unos por la loma del noruego y otros por la carretera de Valdeski, y llegar hasta el camino que iría hasta el refugio del Pingarrón para después bajar hasta el rio. Una vez unificados continuaron hasta el famoso puente de las fotos donde un hombre de extensa dicción recriminaría al resto del grupo detenerse en la bajada, ya fuese por caídas, lentitud o sentido lúdico y no comprender que tenía prisa por compromisos familiares. Con decisión determinó marcharse por su cuenta de manera rauda. Allá fue nuestro querido altoparlante. Frente a tamaña insolidaridad del grupo, que le dejó marchar, no pudieron reprimirse los hombres sensibles y con pesar decidieron acompañarle. Lamentablemente no pudieron disfrutar de una sorpresa que habría de conmover al resto del grupo al respetar fielmente el track programado.

Antes de eso pasemos a aquellos minutos que costo reparar una triste cámara y la desesperación de unos cuantos que resistieron, no tan estoicamente, el tiempo en la umbría de aquel todavía ensombrecido bosque.

Pero la recompensa llegó pronto, por fin pudieron conocer el Tejo milenario, un ejemplar único de entre 1.500 y 1.800 años de historia. Ya decrépito pero hermano de los romanos, padre de los visigodos y testigo de la conquista de América. Cerca de él otros tejos no tan mayores pero si muy antiguos y a los pies, a los pies del camino, un bebé. Si un bebé, un pequeño tejo cuya “copa”  no levantaría 20 cm del suelo que comenzaba su vida para la que todos desearon que fuese tan larga como la de su proverbial abuelo y llegase al tercer milenio ofreciendo la oportunidad a todos aquellos que lo viesen de ofrendar un pensamiento al pasado como el grupo lo realizó a los que le precedieron.

El grupo enfilaría hacia Rascafría no sin antes ser testigo de la pirueta acrobática de Manuel que demostraría que un puente debe ser cruzado haciendo girar la bicicleta 360 º en sentido de la marcha. Inaudito !.

Sin embargo algo verdaderamente mágico es la capacidad de nuestro Flu para estar siempre en el momento crítico y grabar para todos aquellos momento que harían que los domingos sean algo singular por siempre.

Un abrazo.   

(escrito por Rafa García)


nº fotos/pág.

1/127


Comienzo en Rascafría


Comienzo en Rascafría


Comienzo en Rascafría






Rascafría


Rascafría


Vía de Rascafría a El Paular


nº fotos/pág.